Alba

La madre-niña

Alba es muy niña, pero tiene un largo pasado: su aprendizaje con Juana la Pelleja, su vida en la playa de los hombres de piedra, y como curandera en el bosque. Es un personaje amable, pero a la vez carga con un misterio: nada sabemos de su relación con el hombre que la dejó embarazada.

Aun siendo miedosa, en su trato con el alguacil Lacruz y la tropa de asesinos se muestra atrevida en exceso; corre el riesgo de que el alguacil la raje en algún momento de ira.

De ella dice Juana la Pelleja que es capaz de mantener cierta luz pese a estar rodeada de corrupción. Alba demostrará que esta dulzura femenina no es una debilidad, sino su mayor fortaleza. En un mundo violento y cruel, Alba eligió la dulzura.